Llamamiento de "Aguas de Cuenca"
Arrojar toallitas húmedas al inodoro provoca graves y costosas averías en las redes de evacuación

06/02/2013

La empresa pública “Aguas de Cuenca”, que comenzó a operar el 1 de enero de 2012 para hacerse cargo de la gestión del ciclo integral del agua en la ciudad de Cuenca, hace un llamamiento a los vecinos de la capital para que modifiquen algunos de sus hábitos domésticos y eviten así las importantes averías que tienen lugar en la Estación Depuradora de Aguas Residuales  (EDAR), lo cual conlleva un coste muy elevado para las arcas municipales y, por tanto, para el bolsillo de los conquenses.  


De esta manera, desde “Aguas de Cuenca” piden a los ciudadanos que no arrojen al inodoro las toallitas húmedas que, cada vez con más frecuencia, se utilizan en el cuidado del bebé, desmaquillantes, etc.


Las toallitas húmedas de un solo uso que los ciudadanos arrojan al inodoro se han convertido en un grave problema para el saneamiento, de tal manera que estos desechos son la causa principal de los problemas que se producen en las estaciones de aguas residuales y también en las redes de evacuación de las viviendas particulares e inmuebles comunitarios.


En los últimos años se observa en el sistema de bombeo de la  Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) la aparición de madejas de fibras que tienen como origen principal las toallitas desechables, entre otros materiales. Estas madejas atascan las bombas de entrada produciendo fuertes vibraciones en el bombeo que pueden dar lugar a graves averías. Además se necesita tiempo y un gran esfuerzo para desatascarlas manualmente por parte del personal de mantenimiento de la EDAR.


Las toallitas no se descomponen en contacto con el agua, como ocurre con la celulosa de papel higiénico, por lo que además contaminan el medio ambiente. De ahí que desde la empresa pública responsable de la gestión del ciclo integral del agua se insista en pedir a los  ciudadanos que no arroje estos residuos al inodoro, ni tampoco compresas, gasas, preservativos o bastoncillos de oído.


Con este sencillo cambio de hábito, se evitarán averías  en la EDAR  y atascos en el alcantarillado. Averías que aumentan las retenciones de las redes de saneamiento y provocan malos olores.


Además, tirando  estas toallitas y otros residuos similares a la papelera y no al inodoro se produce también un importante ahorro de agua.


 


 

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